«Gracias a la libertad de expresión hoy es posible decir que un gobernante es un inútil, sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco».

Jaume Perich (1941-1995). Escritor y humorista

miércoles, 29 de enero de 2014

TREiNTA Y DOS.- LA EP y YO. Humor contra el Parkinson.

 
Articulo copiado del periodico EL PAIS - 28.01.2014

Michael J. Fox se ha inspirado en su experiencia en la comedia que abandera.

 

Nueva York 

 

En la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, una cadena estadounidense citó como “dato curioso” que el actor Michael J. Fox padece la enfermedad de párkinson. El revuelo no se hizo esperar y ha ido acompañado de varias notas pidiendo excusas. Lo cierto es que el protagonista de Regreso al futuro, de finos rasgos aniñados y buenas dotes para la comedia, cuya actuación en la serie Enredos de familia en los ochenta le convirtió en una de las estrellas más queridas y populares de EE UU y de medio mundo, ha batallado desde hace más de una década con esta enfermedad. Creó una fundación, escribió varios libros y este otoño, 14 años después de que se viese forzado a abandonar la serie Spin City por su salud, J. Fox ha regresado a la pequeña pantalla con una comedia familiar que también transcurre en las calles de Nueva York y que lleva en el título su propio nombre: El show de Michael J. Fox, que emite los miércoles (21.00) Canal + Series.

En la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, una cadena estadounidense citó como “dato curioso” que el actor Michael J. Fox padece la enfermedad de párkinson. El revuelo no se hizo esperar y ha ido acompañado de varias notas pidiendo excusas. Lo cierto es que el protagonista de Regreso al futuro, de finos rasgos aniñados y buenas dotes para la comedia, cuya actuación en la serie Enredos de familia en los ochenta le convirtió en una de las estrellas más queridas y populares de EE UU y de medio mundo, ha batallado desde hace más de una década con esta enfermedad. Creó una fundación, escribió varios libros y este otoño, 14 años después de que se viese forzado a abandonar la serie Spin City por su salud, J. Fox ha regresado a la pequeña pantalla con una comedia familiar que también transcurre en las calles de Nueva York y que lleva en el título su propio nombre: El show de Michael J. Fox, que emite los miércoles (21.00) Canal + Series.

El párkinson no es un “dato curioso”, sino una pieza central en la trama de esta comedia en la que el álter ego del actor es el presentador del noticiero más popular de Nueva York, Mike Henry, enfermo de párkinson que decide regresar a las ondas, para alivio de su familia. “Hacer un reality me parecía demasiado, yo no soy Kardashian”, bromeaba el actor recientemente en los estudios Silvercup, donde se han rodado gran parte de los 22 episodios de la primera temporada.

Allí se encuentra la fiel recreación de los estudios del informativo y del apartamento del Upper West Side donde reside la ficticia familia Henry. “Hay ciertos paralelismos con mi vida familiar: esa actitud que tiene mi esposa, el hijo que abandona la universidad o la angustia adolescente de la niña de la serie como la de mis dos hijas gemelas, que escuchan todo excepto cuando deciden no oír absolutamente nada”, explicaba. Vestido con un vaquero, blazer y jersey gris marengo, la fragilidad física no ha frenado su determinación para seguir adelante. “Quise que el personaje no fuese un actor sino un periodista, alguien que tuviera cierta fama dentro de su comunidad para poder añadir parte de mi experiencia personal, en la que la serie está inspirada. De alguna manera queda reflejada mi visión de lo que significa tener párkinson y a eso he añadido humor”, apuntaba. Al trillado formato de serie cómica familiar se añade esta vez un factor real, y un tipo de comedia que esquiva estereotipos y aporta un ángulo de normalidad a una devastadora enfermedad.

El trabajo de Michael J. Fox en los últimos años en otras series como The good wife o Curb your enthusiasm le hizo plantearse lanzar este nuevo proyecto, en el que quería abordar un lado más cómico que dramático del párkinson, y permitir que un público amplio conectara con la historia. Por eso, la serie también aborda otras dinámicas familiares que van más allá, como la relación de un adolescente (el hijo mayor del personaje) con una treintañera.

Un factor fundamental fue la elección del reparto (“tenía que ser gente que pudiera pasar seis meses dedicada al rodaje”, decía J. Fox), en el que se encuentran el veterano actor afroamericano Wendell Price, que participó en The wire y que no oculta su admiración por su viejo amigo. “Es impresionante verle cómo reúne fuerzas y se tira a actuar con todo lo que lleva dentro”, señala Price. “A veces se te olvida que el suyo es un punto de vista muy marcado y concreto. Una enfermedad crónica no tiene por qué ocupar totalmente tu vida. ¿Qué sentido tiene plantar batalla si no disfrutas de la vida?”.
La esposa de J. Fox en la serie es Betsy Brandt, que después de Breaking bad decidió dar un giro y apostar por la comedia. “Me encanta el personaje porque es muy real y ella no es perfecta en absoluto. Con Michael crecí viéndole en televisión y me parece increíble estar trabajando a su lado”, señalaba. “Cuando me preguntan cómo fluye la cosa con alguien que padece esa condición, en mi cabeza me asalta una duda: ¿qué condición? ¿La médica o sus increíbles dotes para la comedia? Es un hombre con una gran confianza en sí mismo y extremadamente amable, la suya es una combinación muy poco común”.


jueves, 16 de enero de 2014

Cumplir años.

Mortadelo y Filemon
Puede ser, que el primer contacto con el agua, el que nos marca, sea aquel que nos acompaña durante nuevo meses en el vientre de nuestra madre. La primera señal que queremos estar vivos, que queremos conocer este mundo desenfrenado, sin saber que nunca estaremos mejor que allí donde estamos, es cuando nuestra madre rompe aguas. Yo no recuerdo ese hecho del día 23 de enero de 1958, pero esta claro que sería una alegría para mis padres, Jaime “Marro” y Fina “Xest” y también de preocupación por la responsabilidad que se adquiere cuando se tiene un hijo.
Sharon Stone

Creo que, teniendo como quintos a Mortadelo y Filemón que nacieron tres días antes de que yo, el día 20 de enero, a Michael Jackson, a Sharon Stone y a Michelle Pfeiffer, no fue tan mal año, aquel año de 1958.

35 años trabajando en Servicio d´Aguas Potables, ha hecho de mí, entre otras, una persona recurrente con todo aquello relacionado con ese bien basico. Por eso entiendo, que mi vida, desde siempre, ha estado ligada al agua.

El agua me encanta degustarla fresca y de un chorro grande, jugar con ella, verla correr por las calles cuando llueve, verla botar de un desnivel formando cascadas. Sentir el rumor de un riachuelo o un río de montaña. El olor de la tierra cuando se moja al llover. Los matices de color que tiene la mar y que muchas veces veo desde el mirador de Pedramala.

Carro - Museu del Traginer - Igualada
La falta de ríos en Benissa, provocaban en mí, y lo recuerdo ahora, al evocar mi infancia, que imaginaba que los ríos serían como los que veía por el ventanal de mi casa, cuando por la Costereta del Convent, antes de asfaltarla, se hacían dos riachuelos si llovía un poco y dos ríos cuando la lluvia era de las que ahora denominamos de gota fría. Los riachuelos coincidían con las rodadas que hacían las ruedas de los carros, y que cómo todos saben antes tenían muchos labriegos. Hoy se vuelven a ver, porque se ha puesto de moda tener un caballo. Pero nunca más tendre esa visión puesto que la Costereta del Convent esta asfaltada desde 1963, cuando yo tenía cinco años.

También, detrás del convento, en el camino viejo de Xaló, corría el agua muchos días después de haber llovido. Eran "les fontanelles", y seguramente eran los sobrantes de lo que más adelante me explicaría fray Humilde, sobre unos ríos subterráneos.

Deposito Salvador Ivars - Collao 1967
Con el agua jugaba un buen rato, cuando a falta de bañera y otras comodidades, mi madre ponía en el patio una o dos jofainas grandes al sol para que se calentarsn, era un gozo pera mí, y ella aprovechaba ese buen humor mío pera darme de jabón al cuerpo.

Yo tenía pocos años, cuando nos trasladamos a vivir en la casa de arriba. La casa era de la tía de mi madre, Pascuala Mas. La tía Pascuala, a quién tenía que considerar mi yaya materna, la recuerdo  en la cama porque era mayor y había quedado ciega. Yo iba a buscarla para protegerme entre sus brazos, y esconderme entre las sabanas del enojo de mi madre, después de haber hecho algún entuerto.

La casa de la tía Pascuala estaba mas arreglada que la casa de abajo, las habitaciones estaban lucidas, pintadas y el suelo, con azulejos que formaban dibujos muy coloristas. Pero no tenía una instalación higiénica y en condiciones, en fin, que aquello relacionado con la limpieza y la evacuación de las necesitas fisiológicas, esas no tenían un lugar de honor a la casa.

D. Julio y Jose Ivars "Molla"
Antes de pasar a vivir en la casa, mis padres, que creo eran unos avanzados de su tiempo, hicieron reformas y sobre todo se centraron en el asunto agua – limpieza. No recuerdo las obras de la construcción del cuarto de aseo, pero si las obras que se hicieron pera ampliar la cisterna que tenemos dentro en la cocina. Pepe Molla (Jose Ivars Molla - Mollar decían algunos), instaló una bomba con la que desde la cisterna podíamos llenar un depósito que se instaló en la terraza del “cuarto del terrat”. El llenado del depósito tenía su cosa, puesto que teníamos que estar atentos, y evitar que rebosara. No había sistema automático que parara el motor, no, el aviso era ... "agua va!", cuando esta empezaba a chorrear desde la azotea al patio.

Jaime Martí Garcia "el senitjero", en aquellos tiempos repartía el pan por las calles de Benissa, este, vio las obras de la reforma de la cisterna, y cada vez que nos encontrábamos, todavía pasados cincuenta años, me decía:

-  “Chiquillo, ¿todavía tenéis aquella cisterna tan grande?”, - Si había concurrencia, hacía toda la explicación del asunto, con aquellos grandes aspavientos que eran típicos de Jaume.

Por lo tanto, en la casa, teníamos agua corriente en el lavadero, la cocina y al lavabo, era lo más parecido a tener un servicio de agua potable, cosa que transcurridos algunos años se hizo realidad.

Esto sería el año 1968, cuánto la contruccion de depósitos y cañerías del nuevo Servicio de Aguas Ptables de Benissa entró en funcionamiento.

Este año se cumplirán 46 años.

lunes, 6 de enero de 2014

Donde yo vivo. (IV). Y la tierra temblo.

Noche previa a la de reyes. Son las 23:45 horas. Hace una hora que me acosté. Estoy en el duermevela previo al sueño. El bullicio en la calle, como todos los días, no terminara hasta la 1:00 (no, terminara a las 3:00, mañana es sábado. Los viernes y sábados tenemos dos horas extra). Siento un vaivén en mi cama. Pregunto quién mueve la cama. Nadie la mueve. Me levante y le di la vuelta. Siento que mi inestabilidad habitual se ha acentuado. Salgo de la habitación y pregunto:
 
- ¿Ha sido la tierra?.

Cierro la puerta, me acuesto, y me duermo. Al día siguiente, apenas un comentario. Más bien un reafirmarse de  que no fue un sueño. Y nada más.

Durante el día medito. De que vale pensar en consecuencia que no se han producido.

Es cierto que el 25 de enero de 1999 la tierra tembló donde vivo,  y en todo el territorio afectado se produjeron 1000 muertos y 500 desaparecidos.

Y vuelvo a decirme:

-  Pero de qué sirve pensar.

Hacía apenas dos horas me comunicaban la muerte de Pere "Mona", unos días antes la de Eugenio Capó, y antes la de Paco “Ismael”. Y durante el año entre otros Salvador, Lucia, Paquita y Jaume.

No le temo a la muerte, le temo al dolor insoportable propio de una enfermedad y el que pueda transmitir a quienes me quieren.

La muerte está donde está el hombre/mujer. No hay día ni hora señalada, ni preaviso.

Y el dolor temido lo puede dulcificar la profesionalidad y la piedad de médico o especialista que tenga en sus manos la historia médica del enfermo o moribundo,

El accidente mortal, sea de tráfico, doméstico o por un terremoto, ese aun siendo traumático, para mí, es menos doloroso pues no se alarga en el tiempo.

Siento empezar el año 2014 con esta reflexión sobre la muerte. Pero es tan natural como el nacer, respirar, hablar, amar ….

Ya lo he dicho en alguna otra ocasión. Hemos escondido de tal manera la enfermedad y la muerte que los jóvenes y algunos mayores han llegado a creer que no exista dicho irremediable hecho.

Por ello, a los muertos nuestro recuerdo imborrable. Y nosotros a vivir, a luchar por una atención médica de calidad, y piedad y  profesionalidad para deparar a los enfermos un buen morir.

Vivir el momento. Vivir intensamente mientras la llama que prendió y nos mantiene vivos siga encendida.

Y para el año 2014, salud.

Carpe Diem.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Donde yo vivo (III). El Paradero La Fustera.


No llueve.

Amanecer en la playa de La Fustera (Benissa)
Anoche por fin, después de tres días de virus, “la pasa”, el cuerpo se ha comportado normal. En todos lados cuecen habas. No?.

Era mi intención escribir una felicitación a mis lectores como pie al video de la cabecera. 

Durante estos días de baja forma y de pensamientos concentrados hacia la Navidad, tiempo poco deseado por mí, me llega la noticia de la muerte de Paco “Ismael”, Francisco Botella Pineda.

Estoy maquinando un texto original, y no puedo seguir.

He parado un momento de escribir. Pienso.  Para acompañar mi traducción de pensamiento a  un escrito, me pongo los cascos y conecto con You Tube (vaya invento) y pico a Mozart (mi preferido) y busco el Réquiem (me encanta).

La misa de Réquiem es el acto litúrgico católico celebrado tras el fallecimiento de una persona; se trata de la decimonovena y última misa escrita por Mozart. Mozart murió antes de terminarla, en 1791.

Dejo el enlace corto del Requiem (9:10 min), por si mi lector quiere sentir a Mozart despedirse de una persona fallecida mientras me lee.  

Yo escucharé el Requiem completo (56:34), interpretado por la Philarmónica de Viena dirigida por Herbert Von Karajan.

Desde la terraza
No. No, lo siento, no me sale una felicitación Navideña, me salen recuerdos de personas que sin ser íntimos amigos, en tiempos pasados formaron parte de mi vida, y  por su comportamiento los considero amigos.

Cuando me dicen, - ... por cierto, una mala noticia que te afectará-, y pronuncian el nombre de Paco y el de su padre, tal como era conocido Paco de “Ismael”, en unos segundos pasan por mi mente más de 15 años de mi época laboral, época en que mi cometido en el Servicio Municipal de Aguas consistía en la toma de lecturas de los contadores de agua.

En la temporada de lectura de contadores en la partida de Fanadix  (ahora la llaman Benissa Costa, vaya parto tuvo el inventor y vaya valentía de concejales de Turismo. por no mantener el popular, supongo que aconsejados con aquello de “poco comercial y pegadizo”. Hurra !!! por la originalidad del nombre), y  …

-        - Vicent !!!. O te centras, o no vas a terminar una entrada, terminaras un libro.
-        - Tienes razón diablillo bueno.

El Paradero La Fustera en los ´60
En la temporada de lectura de contadores en la partida de Fanadix,  la parada del tradicional almuerzo español era en casa Ismael. Allí tenian el único teléfono fijo, durante mucho tiempo, de la zona. Allí, al llegar, había un aviso de la oficina, o durante el almuerzo, o más tarde, a última hora. Para nosotros, para mí, recién llegado al Servicio de Aguas en febrero de 1976 (Vicente Frau ya lo era del Servicio desde su fundación en 1969), empezó una relación familiar.

Ismael Botella Orihuel, patriarca, fundador del Paradero de La Fustera, nos esperaba. A las 10.00 en la mesa. Nosotros cada uno su bocadillo. Ismael sacaba vino y La Casera  para todos. Un trozo de pan casero duro y el “plato de las animas” para él. Un trozo de queso, o salchichón,  o un capellán, o anchoas, o un taco de jamón de las sobras del corte de la pequeña tienda.

La tienda la atendía Teresa y su hija Elena. 

Durante un tiempo tuvieron habitaciones.

Nada de grandes manjares, ¿o si lo eran?. ¿Donde está el manjar?. ¿En el placer del gusto?. ¿Solo?. ¿Y la buena compañía?.

Paquita y Paco venían de Benissa con la carga de pertrechos para la confección de los platos, que en él, en ese momento vacío restaurante, se servían en un repleto comedor a medio día. No en vano, durante años fue el único restaurante entre Calpe y Moraira, y después con el boom turístico, uno de los mejores y más reputados.

Pier (Pedro), llegaba con otros pertrechos, cartas, periódicos, los bancos, las facturas  ….  Y despues, junto con Elena, servian los platos en el comedor. Sus paellas. Sus canelones.
La Luna de La Fustera
Los hijos de ambas familias, Daniel e Ismael correteaban, al abuelo se le caía la baba literalmente.

Paco se me antojó siempre un hombre callado, paciente, es posible que hasta vergonzoso. Pero cuando se te dirigía esbozaba una sonrisa, siempre.

Para mí era el invisible de la familia, en la cocina, ¿con quien iba a pelear?, con los calderos y con Paquita que estaba con él, era su mujer. Seguro que al salir, en la mesa familiar, una vez despachados los comensales, los mayores comerían sencillamente, comentando las incidencias, acontecidos, o mejoras observados durante el  día.

Siempre encontré un parecido personal y de trato entre Paco y su madre Teresa.

Teresa, sencilla, de habla dulce y amable, dispuesta y atenta.

Con el tiempo el  Paradero La Fustera cerró. El Paradero se vendió y el nuevo propietario lo derribó para hace un hotel. Hoy es un solar. ¿La crisis?. ¿La especulación?. 

A Paco me lo encontraba casi todos los días frente al Ayuntamiento. Siempre un comentario, una sonrisa.

De Paco “Ismael” podrán hablar, por ejemplo, sus compañeros socios de la Sociedad Colombófila “El Palomar”, de la que seguro era un activo.

Lugar de encuentro
La noticia de la muerte de Paco, suma recuerdos a mi devenir, a mi acervo personal, recuerdos de personas que con su callado trabajo, dieron a conocer el mombre de Benissa, La Fustera, y Fanadix en el mundo.

Un recuerdo muy especial para toda la familia, para Paquita, y sus hijos Ismael, Paquita y Mª Teresa, para Elena y María, sus hermanas y para Pedro, Daniel y Natalia.

Y esté yo donde este, le recordaré encontrándonos frente el Ayuntamiento, sonrisa y comentario alegre.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Donde yo vivo. ( II )


Y llueve
Y está lloviendo.

Dicen que hacía años que no tenían un mes de noviembre tan lluvioso. En un mismo día, llueve, sale el sol y vuelve a llover. Y con ganas. Frio no siento, solo los paisanos se quejan y se arropan. Yo creo que exageradamente.

Estamos en otoño. Lluvias y clima templado.

No deja de ser molesto, salir a la calle con sol, sin nube alguna sobre la ciudad, y al cabo de un rato, al salir de la tienda, banco o bar, sentir unas ligeras gotitas, que apenas ves o distingues. Solo al sentir la frescura sobre la piel, adviertes que son agua. Y ya puedes decir sin miedo a equivocarte: va a llover.

Un mareo
Los días pasan y voy aprendiendo como manejarme en este galimatías de monedas y precios. Tan solo con oír que para certificar un sobre con acuse de recibo, debo abonar 114, ya me pongo en guardia, En ese momento no me aclaro, no sé si es mucho o poco. Intento operar mentalmente. O con el móvil. Miro al comerciante-interlocutor. Me mira raro. Balbuceo. Pago. Y después, durante el camino de vuelta o en casa, calculo. Manejar tanto billete, de 1000, 2000, 5000, 10000, 20000, 50000. Y las empalagosas monedas de 50, 100, 200, 500, marea.

Un verdadero reto para un parkinsoniano.

Aclaro que 114, son 114.000 pesos, (al cambio son 43,11 euros).

Parque Nacional Natural de Los Nevados
El PK se ha cebado últimamente en mi hombro y rodilla izquierdos. Las molestias me hacen buscar el remedio del ibuprofeno. La oficina de farmacia se llama aquí, droguería. Cierto. La venta sin receta es habitual. Los medicamentos se venden a granel, en blísteres, 10 pastillas 8.000 pesos (3,05 euros). Quiere Ud. más?. Los farmacéuticos, aconsejan y recetan. Administran inyectables. Son, casí, el médico. El paciente se ahorra pagarle la consulta al galeno, el farmacéutico (el droguero) receta y tiene un cliente. 

La añoranza de algunos productos, como son, el queso manchego, la tableta de chocolate, el pan, el vino, (de cualquier zona, pero puestos a elegir, un Penedés, un Somontano, o Ribers del Segre). O el atún, y algún  chorizo, me proporcionan la posibilidad de viajar de paquete en una moto, para buscarlos en una población mayor. 

Parque Nacional Natural de Los Nevados
Más de 20 años después de mi última cabalgada en moto, y por primera vez, llevando un casco, parece una odisea para un miope con diplopía y con gafas de culo de vaso.

Mi jovi, manía, vicio, o profesión no remunerada, la de ir por el mundo con la cámara de fotos y video, me dan la oportunidad de tomar instantáneas, al “tun tun”, que después filtro y selecciono. Algunas son una preciosidad. 

Que otra opinión podría tener yo que soy su autor?.

El Eden
Juancho conduce. Es un enamorado de su tierra y me va explicando a cada metro, donde estoy. Que hay detrás de …. Que había antes o que función desempeña tal o cual edificio, etc.







La popular
El supermercado está en la zona alta de Armenia, hemos recorrido unos cuantos kilómetros.  Supuestamente, hay productos españoles. Recorro vitrinas, estanterías y mostradores. El pan francés se parece al nuestro, el de aquí es dulce. El atún es “Isabel”. Las sardinas “Palacio de Oriente”. El vino de Chile y Argentina. Una botella de Marques de Cáceres, tinto, 65.000 pesos (24,54 euros). Era la única botella de vino conocido. Una de tinto Casa Ibañez,  (vaya, que lejos lo descubro), Cabernet Sauvignon, Vinos de la Tierra de Castilla, 16.000 pesos (6.04). Los quesos españoles, pocos, un manchego sin garantía de origen. Una tabla de embutidos: chorizo, salami, jamón serrano.

Una merienda semi-española. Un pequeño capricho.

Y empieza a lloviznar. Las gotas suenan sobre las claraboyas del salón.

-        Se fue el agua!!!. 

He aprendido a relacionar lluvia y corte de suministro. El agua potable procede del rio, y es potabilizada en los Tanques. Supongo que las dimensiones de la estación de potabilización han quedado obsoletas y no admiten un agua turbia en exceso.  

Agua?. Tranquilo Vicent, mañana agua. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Donde yo vivo. ( I )


Café - Platanos
Las montañas son de un verde tierno, el aguacero casi diario mantiene un frescor que produce el efecto de brotes permanentes. Los cauces de los ríos son surcos profundísimos por donde discurren aguas bravas. Estamos a 1500 m.s.n.m. La temperatura habitual es de 17º a 23ºC.

El carretillero
La ciudad tiene 70.000 habitantes. No lo parece, las casas, son por lo general de una planta y con tejado de planchas de Uralita. Las calles rectas, con aceras llenas de irregularidades y trampas para torpes como yo. Repletas de gente transitando, observando los escaparates y esquivando los reclamos de los comerciantes. La calzada sin coches aparcados, los pocos que hay y no están circulando se encuentran en los “parqueaderos” (parkings de pago), es una buena idea velar por la seguridad de esa inversión. La circulación es rápida y los principales ocupantes y usuarios de las vías son: los carretilleros, los taxi, las busetas (mini-buses) y las motos.

El peatón debe estar, a la vez, atento a los obstáculos de la acera, ver los productos ofrecidos en cada local, esquivar a los transeúntes que circulan en sentido contrario y vigilar sus pertenecías. Esto último me choca, pero es un consejo de los que aquí viven.


-        Eres un giri.


Los pasos de cebra están para no respetarlos, los conductores son así, un peligro para el confiado peatón.  Es su código de la circulación propio. La línea continua o doble continua, esta para adelantar. El stop  es pare. Y paran todos, menos las motos, esas no, esas se meten por doquier, siempre en un tris de provocar cualquier accidente. 


Las gentes, son por lo general, simpáticas y atentas. El “con mucho gusto” a modo de “¿que desea Ud.?. El “señor” y el “usted”, el “para servirle” o el “a sus órdenes”.


Delante de una humilde casa, alguien te ofrece una arepa y  un chorizo a la brasa por 1000 pesos. 40 céntimos de euro y besas el cielo.  O unas arepas de chócolo. 


El artista
En cada esquina un carrito de dulces, kiosco con ruedas, o un artista del corte del mango y el coco presentado en su carrito de dos ruedas y de humilde facha.


Mangos y cocos
La música, los vallenatos, a cada paso. Y un sinfín de lugares donde a 100 pesos el minuto puedes hablar por teléfono. Nadie tiene saldo, el teléfono sirve para avisar que te quieren hablar. En el local de un poco más arriba, por 1000 pesos hablas 10 minutos, por 40 céntimos de euro.


Da la impresión que la gente vive el momento. Que con la música, el paseo por la zona comercial, tomar un tinto (café), una empanada, un buñuelo, un aguardiente, una Pony-Malta. Las pequeñas mesas de los estancos (barecitos) llenas de botellas de cerveza Poker, el bebedor va consumiendo, el camarero sirviendo, pero para nada retira “el cuerpo del delito (consumo)”, no sea que a la hora de cobrar el pagador este nublado y pierda la cuenta. A las mujeres sexis, los hombres mirones les van “parando bolas”, es como un día festivo. Todo en un ambiente bullicioso. 


Casa tipica
Sabiendo la historia de la ciudad del cacique, uno piensa que ese ambiente trata de olvidar que en cualquier momento la tierra puede parecer el mar. El recuerdo reciente de una ciudad devastada por unas sacudidas, por un oleaje de la tierra, donde las casas que estaban en las crestas de las olas quedaron destruidas, y las que quedaron en el fondo de la ola, aun hoy resisten.


El cambio permanente e imperceptible de la geografía terráquea, tiene en la cordillera andina, rica y majestuosa, un gran ejemplo de actividad, plegándose por el movimiento de subducción de la placa de Nazca debajo de la Placa Sudamericana. 


Es, para un señorito español, un baño de humildad. De conformarse. La alegría y la fiesta, trata de alejar la pena, el dolor, la pobreza, la explotación, la corrupción.


Y las  gentes viviendo, y bajo nuestros pies los Andes septentrionales, como ser vivo, durmiendo.